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Tipos
de Micrófonos y sus principales característcas
Para
poder captar los sonidos que nos rodean en nuestra vida cotidiana, necesitamos
de algún sistema que nos permita transformar las variaciones de presión en el
aire (ondas sonoras), en ondas eléctricas, de manera que estas las podamos
manipular y almacenar sobre algún soporte bien sea en formato analógico o
digital.
Los micrófonos son quienes cumplen esta misión. El micrófono
es un transductor que nos permite realizar esta conversión entre las
variaciones de presión y variaciones de nivel en una corriente electrica.
A la
hora de estudiar los diferentes tipos de micrófonos, podemos hacerlo, bien sea
por su tipo de funcionamiento, o bien por la forma en que recoge el sonido, dado
que no presentan la misma sensibilidad en todos los ángulos con respecto a la
fuente sonora, forma que se representa por medio de un diagrama polar.
El diagrama polar de un micrófono refleja la sensibilidad con que es capaz de
captar un sonido según el ángulo con que le incida este. para determinar el
diagrama polar de un micrófono, se utiliza una cámara anecoica (cámara
aislada y que no tiene reverberación) en la que se coloca el micrófono y
frente a el una fuente sonora que genera un tono a una frecuencia determinada.
Teniendo el micrófono en el eje de 0º sobre la fuente sonora, se mide la tensión
de salida del mismo. A esta tensión se le llama "tensión de referencia a
0 dB" y se toma como tensión de referencia. A continuación se va rotando
el micrófono sobre su eje variando el ángulo de incidencia con respecto a la
fuente sonora, y se van anotando los valores de tensión que obtenemos en su
salida.
Como
hemos podido ver el diagrama polar de un micrófono nos da la información
necesaria para saber de que forma se va a comportar el micrófono con los
sonidos dependiendo de donde le vengan estos. Los diagramas polares se pueden
dividir básicamente en tres, el omnidireccional, el bidireccional y el
unidirecional (estos a su vez se dividen en cardioides, supercardioides e
hipercadioides).

Un factor
importante es que el micrófono, con un diagrama polar determinado, lo mantenga
los mas igualado posible en todas las frecuencias, dado que si no, se presentan
coloraciones en el sonido debido al acercamiento o separación desde o hacia la
fuente sonora. Si tenemos unos diagramas polares uniformes para diferentes
frecuencias, sabremos que la respuesta en frecuencia del micrófono no variara
en exceso según los ángulos de incidencia del sonido.
La
sensibilidad de un micrófono es la relación entre la tensión de salida
obtenida en el mismo y la tensión de referencia que provoca dicha salida en el
micrófono. Normalmente se mide en decibeles referenciados a 1 volt con una
presión de 1 dina/cm2 y la señal de referencia usada es un tono de
1000 Hz a 74 dB SPL.
Como es lógico cuanto mayor sea la sensibilidad de un micrófono,
mejor. La sensibilidad del micrófono no influye en su calidad sonora, ni en su
respuesta en frecuencia, únicamente es importante a la hora de su uso ya que un
micrófono de baja sensibilidad nos fuerza, al utilizar un preamplificador para
el micrófono, a utilizar un nivel mayor de ganancia de entrada para dicho micrófono,
aumentando de esta manera el ruido de fondo que produce la electrónica de los
preamplificadores.
Para las mismas condiciones si tenemos un micrófono con una
sensibilidad mayor, necesitaremos menos ganancia en la entrada del
preamplificador con lo que reduciremos el nivel de ruido de fondo. Puede parecer
que esto no tiene excesiva importancia, y puede que no la tenga cuando únicamente
se utiliza un micrófono y lo que se trata de grabar o amplificar no es muy
importante. Sin embargo cuando se utilizan muchos micrófonos, caso muy típico
en grabaciones y actuaciones en directo, el nivel de ruido de fondo producido en
cada canal se va sumando y el resultado puede ser realmente problemático, sobre
todo cuando grabamos en soporte digital.
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